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Malformaciones Cavernosos de la Medula Espinal


Por Jack Hoch, revisada by Issam Awad, MD

 

Las malformaciones cavernosas no se limitan solamente al cerebro. Mientras no tan común, las malformaciones cavernosas espinales abarcan un subconjunto pequeño, pero importante de esos afligidos con la enfermedad.

La composición de malformaciones cavernosas espinales es igual que esas encontradas en el cerebro: vasos cavernosos de burbujitas múltiples que son subdesarrolladas y tienen poca elasticidad. Hay muy poco tejido fino en el tejido nervioso que interviene dentro las burbujitas cavernosas.

Otras características:

- El aspecto de las imágenes de resonancia magnetica de malformaciones cavernosas espinal es generalmente igual que sus contrapartes cerebrales. Estas lesiones no son visibles por angiografía.

- Pueden ser situadas en elementos vertebrales, raíces del nervio, o tejido fino epidural, pero el número en gran medida esta situado en la sustancia misma de la medula espinal (intramedular).

- Las malformaciones cavernosas espinales explican 5 a 12% de malformaciones vasculares espinales.[1]

- Son levemente mas comunes en mujeres.

- Igual que sus contrapartes cerebrales, las malformaciones cavernosas espinales tienden para llegar a ser sintomáticas alrededor de la tercer o quinta década de la vida.

- Un porcentaje desconocido de malformaciones cavernosas sigue siendo asintomático.

- Las lesiones sintomáticas pueden presentar con déficits repentinos, episódicos, o progresivos en el funcionamiento que corresponde a la región de la espina dorsal afectada por la malformación cavernosa.

- En la mayoría de los casos, síntomas resultan de la hemorragia. Porque la medula espinal es una estructura pequeña con muchas fibras sensoriales y motoras abarrotadas cerca de una malformación cavernosa, los riesgos de la hemorragia de una lesión espinal son altos y frecuentemente contribuyen a la inhabilidad o parálisis total.

- El dolor normalmente es eclipsado por síntomas motoras y existe por lo menos en mitad de los casos.[2]

- En general, la cirugía se recomienda par alas lesiones sintomáticas. [2] También se considera par alas lesiones solitarias mas grandes que son accesibles a la superficie de la medula espinal o las que son exofiticas (saltando fuera de la medula espinal).

- La radiocirugia no ofrece ninguna ventaja contra no tener tratamiento. Esto es análogo a las malformaciones cavernosas del tronco cerebra.[2]

- La cirugía que quita solamente una parte de la malformación cavernosa con frecuencia resulta en que vuelva a aparecer la malformación. El índice de volver a sangrar puede ser hasta e 66%. [3]

- Las operaciones espinales son menos problemáticas que las del tronco cerebral.

- La mayoría de las complicaciones que ocurren con frecuencia (“deterioración quirúrgica repentina”) son debido a la “manipulación de la columna posterior” (25% de pacientes) normalmente resultando en déficits transitorios. La columna posterior es la sección de la medula espinal que esta mas cercana a la piel. Una porción de la columna posterior corre lo largo de la medula espinal. La columna posterior contiene las fibras sensoriales que conducen el sentido de posición (de donde están las coyunturas). Los cirujanos frecuentemente tienen que operar cerca esta sección de la medula espinal para llegar a una malformación cavernosa.

- Aproximadamente 5% de operaciones resultan en déficits permanentes. (Investigaciones del los anos 1988 hasta 1997: 47 pacientes de quienes 33 mostraron la mejora; 12 tenían déficits transitorios, 2 con déficits permanentes, 10 tenían resecciones parcial, nadie falleció.).[3]

- Un estudio pretende que las malformaciones cavernosas espinales intramedulares (IMSC son las siglas en ingles) las lesiones que se encuentran dentro de la medula espinal pueden ser sugestivas de malformaciones cavernosas múltiples en otras partes del neuroaxis (espinal dorsal y el cerebro). Después de diagnosis de IMSC y imágenes de resonancia magnética del neuroaxis, e descubrió que casi 50% de los pacientes es esta investigación tenían malformaciones cavernosas múltiples. [4]

 

Referencias
 

[1] Jellenger K: Vascular malformations of the central nervous system: a morphological overview. Neurosurg Rev 9:177-216, 1986.

[2] McCormick PC, Michelsen WJ, Post KD, et al: Cavernous malformations of the spinal cord. Neurosurgery 23:459-463, 1988.

[3] Connolly ES, McCormick PC: Intramedullary Vascular Malformations: Type II Glomus Aerteriovenous malformations and Cavernous malformations. Spinal Vascular Malformations 10:135-146, 1999.

[4] Vishteh AG, Zambramski JM, Spetzler RF: Patients with spinal cord cavernous malformations are at an increased risk for multiple neuraxis cavernous malformations. Neurosurgery, Vol.45, Nº 1, July 1999.

 


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