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Las malformaciones cavernosas no se limitan solamente al
cerebro. Mientras no tan común, las malformaciones cavernosas
espinales abarcan un subconjunto pequeño, pero importante de
esos afligidos con la enfermedad.
La composición de malformaciones cavernosas espinales es igual
que esas encontradas en el cerebro: vasos cavernosos de burbujitas
múltiples que son subdesarrolladas y tienen poca elasticidad.
Hay muy poco tejido fino en el tejido nervioso que interviene
dentro las burbujitas cavernosas.
Otras características:
- El aspecto de las imágenes de resonancia magnetica de
malformaciones cavernosas espinal es generalmente igual que
sus contrapartes cerebrales. Estas lesiones no son visibles
por angiografía.
- Pueden ser situadas en elementos vertebrales, raíces del
nervio, o tejido fino epidural, pero el número en gran medida
esta situado en la sustancia misma de la medula espinal
(intramedular).
- Las malformaciones cavernosas espinales explican 5 a 12%
de malformaciones vasculares espinales.[1]
- Son levemente mas comunes en mujeres.
- Igual que sus contrapartes cerebrales, las malformaciones
cavernosas espinales tienden para llegar a ser sintomáticas
alrededor de la tercer o quinta década de la vida.
- Un porcentaje desconocido de malformaciones cavernosas sigue
siendo asintomático.
- Las lesiones sintomáticas pueden presentar con déficits
repentinos, episódicos, o progresivos en el funcionamiento que
corresponde a la región de la espina dorsal afectada por la
malformación cavernosa.
- En la mayoría de los casos, síntomas resultan de la
hemorragia. Porque la medula espinal es una estructura pequeña
con muchas fibras sensoriales y motoras abarrotadas cerca de
una malformación cavernosa, los riesgos de la hemorragia de
una lesión espinal son altos y frecuentemente contribuyen a la
inhabilidad o parálisis total.
- El dolor normalmente es eclipsado por síntomas motoras y
existe por lo menos en mitad de los casos.[2]
- En general, la cirugía se recomienda par alas lesiones sintomáticas.
[2] También se considera par alas lesiones solitarias
mas grandes que son accesibles a la superficie de la medula espinal
o las que son exofiticas (saltando fuera de la medula espinal).
- La radiocirugia no ofrece ninguna ventaja contra no tener
tratamiento. Esto es análogo a las malformaciones cavernosas del tronco
cerebra.[2]
- La cirugía que quita solamente una parte de la malformación
cavernosa con frecuencia resulta en que vuelva a aparecer la
malformación. El índice de volver a sangrar puede ser hasta e 66%.
[3]
- Las operaciones espinales son menos problemáticas que las
del tronco cerebral.
- La mayoría de las complicaciones que ocurren con frecuencia
(“deterioración quirúrgica repentina”) son debido a la “manipulación
de la columna posterior” (25% de pacientes) normalmente resultando en
déficits transitorios. La columna posterior es la sección de la
medula espinal que esta mas cercana a la piel. Una porción de la
columna posterior corre lo largo de la medula espinal. La columna
posterior contiene las fibras sensoriales que conducen el sentido de
posición (de donde están las coyunturas). Los cirujanos frecuentemente
tienen que operar cerca esta sección de la medula espinal para llegar a
una malformación cavernosa.
- Aproximadamente 5% de operaciones resultan en déficits
permanentes. (Investigaciones del los anos 1988 hasta 1997: 47
pacientes de quienes 33 mostraron la mejora; 12 tenían déficits
transitorios, 2 con déficits permanentes, 10 tenían resecciones
parcial, nadie falleció.).[3]
- Un estudio pretende que las malformaciones cavernosas
espinales intramedulares (IMSC son las siglas en ingles) las
lesiones que se encuentran dentro de la medula espinal pueden
ser sugestivas de malformaciones cavernosas múltiples en otras
partes del neuroaxis (espinal dorsal y el cerebro). Después de
diagnosis de IMSC y imágenes de resonancia magnética del
neuroaxis, e descubrió que casi 50% de los pacientes es esta
investigación tenían malformaciones cavernosas múltiples.
[4]
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